Patricia Noemí A.
Tengo 52 años y llegué al curso después de una separación complicada, con la cabeza hecha un lío. No esperaba conectar tanto con Marco Aurelio y Séneca, la verdad. Lo que más me marcó fue el módulo de relaciones humanas: entender la diferencia entre amar y depender me sirvió más que dos años de terapia (con todo respeto a mi terapeuta, jaja). El ejercicio de la carta que no se manda lo hice llorando pero también me ordenó bastante la cabeza.








